La Plaza de la Independencia y la Puerta de Alcalá ( 2)

La Plaza de la Independencia rodea la Puerta de Alcalá que ahora vemos aquí situada desde 1778, pero anteriormente hubo al menos otras dos puertas que, desde principios del s. XVII, empezaron a dar acceso a la ciudad cuando toda esta zona era puro campo y sólo se alzaba en ella, desde el mismo inicio del anterior siglo XVI, la Iglesia y el Monasterio de San Jerónimo, por ser un lugar tan apartado como requeria la Orden Jerónima.

Monasterio de los Jerónimos

E

El Museo del Prado y sus exposiciones
Iglesia de los Jerónimos en su nuevo emplazamiento en el Prado a partir de 1502. Decia el P. Sigüenza que El sitio nuevo está bien considerado, está situado en sitio alto donde goza de buenos aires

El primer Monasterio de los Jerónimos en Madrid fue mandado construir en 1460 por el rey Enrique IV, medio hermano de Isabel la Católica, y se situó cerca del Manzanares, camino del Pardo. En 1464 recibió a los primeros 30 monjes y al año siguiente se le cambió el primitivo nombre de Nuestra Señora del Paso por el de San Jerónimo el Real.

La humedad de la zona enfermaba gravemente a los monjes y en 1501, por intercesión de la reina Isabel cambiaron de lugar, comprometiendose ellos mismos a transportar los materiales del antiguo convento y claustro para ser utilizados en el nuevo, situado en la zona más saludable del entonces llamado Prado Viejo, que pasó a llamarse el Prado de San Jerónimo. Su antiguo enclave terminó convirtiéndose en el siglo XVIII en el Real Sitio de La Florida.

La ampliación del Museo del Prado (2001-2007) modificó radicalmente no sólo el Museo sino también su entorno. Así vemos la zona de la fachada trasera del Museo convertida en una evocación del prado que fué en su día, y lo que eran las ruinas del antiguo claustro cubiertas y cobijando el claustro restaurado y las nuevas plantas de exposiciones

Gozó siempre este Monasterio de la protección de los Reyes que se hicieron construir unas habitaciones junto a él para poder «retirarse» en los momentos de duelo, e hicieron del templo escenario para las grandes solemnidades de la monarquía. Ya en 1510, recién concluidas las obras, Fernando el Católico reunió en él a las Cortes y allí se celebró la jura de Felipe II como Príncipe de Asturias, y los funerales reales tuvieron en él su marco.

El recorrido que los Reyes utilizaban para ir y regresar al Monasterio desde el Alcázar, através de la calle Mayor y Puerta del Sol, por la llamada «Carrera de San Jerónimo» conserva su nombre en nuestro callejero actual.

Esta preferencia real hizo que esta zona se embelleciera muy pronto con hermosos paseos arbolados y fuentes es que aprovechaban el agua del arroyo del Prado.

Hay una descripción muy detallada en el libro de Pedro de Medina (Sevilla 1493-1567)   D´Agradezas y cosas memorables de España (Sevilla 1548) en el que se dedican varias páginas a Madrid y en concreto a este Prado de San Jerónimo, alabando su gran y hermosisima alameda; y también se habla de otra apacible y larga alameda situada a la derecha del Monasterio que conducía al Camino llamado de Atocha, donde se situaba la ermita de la Virgen de Atocha también muy visitada por los Reyes.

Orígenes de las Puertas de Alcalá

En 1561 Felipe II eligió Madrid para fijar aquí la Corte. El magnifico Alcázar dicen que fue uno de sus motivos…rodeado de los frondosos espacios de la Casa de Campo y los Montes del Pardo…que Felipe II adquirió previamente para lograr el aislamiento y las dilatadas vistas que tiene ante él…

Pero aquel Madrid elegido en lugar de otras posibles candidaturas como Barcelona, Lisboa o Sevilla, era un lugar sencillo y no era (y no lo sería en más de un siglo) una ciudad preparada ni artística ni urbanisticamente …

Madrid tampoco había conocido aún el esplendor de la boda de un rey, sobre todo de un rey «en cuyos dominios no se ponía el Sol»… Felipe II antes de esa fecha de 1561 ya se había casado en terceras nupcias en París en 1558 con Isabel de Valois y su posterior y cuarta boda con su sobrina Ana de Autria en 1570 se celebró en Praga.

Pero su hijo Felipe III, proclamado rey en 1598 a la muerte de su padre, si contrajo matrimonio en Madrid en 1599 con Margarita de Austria.

Y entonces la ciudad se engalanó especialmente de arquitecturas efímeras, pero en el camino procedente de Alcalá de Henares se inauguró como entrada ceremonial un Arco o Puerta muy cercana al antiguo Monasterio de los Jerónimos y así, por la citada Carrera de san Jerónimo alcanzar la Puerta del Sol y por la calle Mayor llegar al Alcázar

De esta forma el acceso a la ciudad fue adquiriendo poco a poco toda su importancia, pero durante el siglo XVII sólo tuvo sencillas estructuras arquitectónicas, antes de lograr ser el gran monumento que un siglo después se levantó en 1778.

Carlos III (Madrid 1716-1788)

Iglesia de Santa Bárbara
La familia de Felipe V de Van Loo, en el Museo del Prado. En el centro sentados Felipe V y su segunda esposa Isabel de Farnesio. A la derecha del rey, su heredero Fernando VI con su esposa Bárbara de Braganza. A la izquierda de la reina, y en el extremo del cuadro, el futuro Carlos III con su esposa Maria Amalia de Sajonia. En total están los siete hijos vivos en aquel momento de Felipe V, uno con María Gabriela de Saboya y seis con Isabel de Farnesio (tres mujeres y tres varones) sus tres nueras y dos de sus nietos..

Una carambola del destino condujo a Carlos III al trono de España. El era el hijo mayor del segundo matrimonio de Felipe V, primer rey Borbón en España, que reinó 45 años y que en su primer matrimonio, con María Luisa de Saboya, tuvo cuatro hijos varones, con lo cual estaba bien asegurada la sucesión…pero dos de ellos murieron en su infancia y el mayor, Luis I, fue rey en el año 1724 durante 7 meses por la abdicación de su padre Felipe V, que nuevamente volvió al trono por la prematura muerte, a causa de la viruela, de su hijo.

Cuando murió Felipe V en 1746 subió al trono el cuarto hijo de su primer matrimonio, Fernando VI, felizmente casado con Bárbara de Braganza… pero no tuvieron descendencia y, tras quedar viudo, él también falleció al año siguiente. Ambos están enterrados en la iglesia del de Santa Bárbara en Madrid

Estos dos bellos mausoleos, encargados por su medio hermano el ya rey Carlos III a Sabatini, se añadieron más tarde al templo por ellos levantado. El del Rey está situado en el crucero al lado de la Epístola, con alegorías de la Justicia, la Abundancia y el Tiempo, y el de la reina a sus espaldas en el que era coro bajo de las monjas.

Aquí yace Fernando VI
Y aquí su esposa Bárbara de Braganza

Bajo una de las sencillas Puertas de Alcalá pasó el nuevo rey Carlos III en su entrada a Madrid el 11 de septiembre de 1760. Tras 25 años de rey en Nápoles (1734-1759) y buen conocedor del arte italiano, este primer encuentro con la capital de su reino debió decepcionarle… y se prometió mandar hacer otra Puerta a la altura de su reinado. Y a los 18 años, en 1778, los madrileños admiraron la nueva Puerta.

Entre los grandes arquitectos extranjeros que vinieron a España con Carlos III destaca poderosamente don Francisco Sabatini que aquí vivió desde 1759 a 1797, es decir 37 años, marcados por las grandes construcciones que se llevaron a cabo… entre ellas esta magnifica Puerta de Alcalá.

El prestigioso arquitecto Fernando Chueca Goitia (Madrid1911-2004) opinaba que Sabatini era genial. … y es más, también decía que En toda la arquitectura del s. XVIII en Europa no existe una pieza de este genero que pueda comparársele ni de lejos.

Según Mesonero Romanos (Madrid 1803-1882) se trajeron de Roma modelos de capiteles que sin duda labraría Roberto Michel (Le Puy, Francia 1720-Madrid 1786)…y el soberbio escudo borbónico que mira al oriente y que está sostenido por dos figuras femeninas aladas, lo esculpió Francisco Gutiérrez.) San Vicente de Arévalo, Avila 1727-1782) Ellos son los mismo escultores que trabajaron, entre otros lugares, en la fuente de la Cibeles. Todas las esculturas están labradas en piedra blanca de Colmenar de Oreja mientras que la arquitectura es de granito de Segovia.

Una ya lejana Navidad de 2007 la Puerta de Alcalá

Si Carlos III entró en Madrid en 1760 la Puerta se terminó 18 años más tarde…y esa fecha de 1778 es la que figura y leemos encima de los dos huecos centrales del ático de ambos lados, en letras de bronce:

REGE CAROLO III, ANNO MDCCLXXVIII

La efigie del Rey no aparece en la puerta, ni lápidas alusivas a su reinado, ni inscripciones laudatorias salvo el escudo y el austero “REGE CAROLO III…” Dice esto mucho del rey-arquitecto y del arquitecto del rey

Y así la diseñó Sabatini con sus dos caras algo diferentes y sus cinco huecos, los tres centrales de medio punto y los dos extremos adintelados como pasos peatonales, pues la Puerta era de verdad una puerta de un Madrid que se hallaba ceñido por un cinturón de cercas que no desaparecieron hasta el siglo siguiente.

Y así la vemos ahora , monumental y abierta, siempre que pasamos a pie, en coche, en autobús… Ahí está … y así la cantaron Victor Manuel y Ana Belén…

La puerta de Alcalá…
Acompaño a mi sombra por la avenida
Mis pasos se pierden entre tanta gente
Busco una puerta, una salida
Donde convivan pasado y presente
De pronto me paro, alguien me observa
Levanto la vista y me encuentro con ella
Y ahí está, ahí está, ahí está
Viendo pasar el tiempo, la puerta de alcalá.

Una mañana fría llegó carlos tercero con aire insigne
Se quitó el sombrero muy lentamente
Bajó de su caballo con voz profunda
Le dijo a su lacayo, ahí está la puerta de alcalá
Ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo
La puerta de alcalá.

Seguiremos viendo lo que la Puerta de Alcalá ha visto en el paso del tiempo…

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.